Nunca he sido una persona de proponerme retos, de empezar el año prometiendo mil cosas dejando a un lado si luego llegan a realizarse o no. Soy una chica bastante intermitente, con escasa fuerza de voluntad. No me cuesta admitirlo porque se que hasta el día de hoy, en los últimos años, ha sido así. Me aburro con facilidad y no tengo paciencia para llegar a ver resultados. Esto me ha pasado tanto en mi estudio con el inglés (el cual he iniciado una y otra vez) como con el deporte.

Hasta hace unos años yo era medianamente activa. De los 11 - 12 años hasta los 20 siempre he hecho algo de deporte, pasando por natación, baloncesto, voleibol, bádminton y aerobic o step. Después vino un parón de 4 años debido al trabajo y los estudios (en el fondo, una excusa barata). La última actividad que hice fueron 2 meses de pilates el año pasado en mayo y junio. Me encantaban esas clases, son geniales para la espalda y para la elasticidad. Las recomiendo a todo el mundo (ojo! si tenéis problemas de espalda antes debéis consultar con vuestro médico). Y pensaréis que por qué las dejé, pues porque cerraban los dos meses de verano (julio/agosto) y porque encontré trabajo para los siguientes 6 meses (más excusas). Ese trabajo ha finalizado igual que lo ha hecho el año 2013.
Así me he plantado en Enero de 2014 como una parada más sin tener "nada que hacer". Pero este año todo va a cambiar.

He decidido dejar de lado mi vida sedentaria por una un poco más activa y sobre todo saludable. Tengo 25 años, no padezco de ningún tipo de enfermedad (asma, alergias,...), no fumo, no bebo y tampoco necesito bajar de peso. Creo que este último hecho es al que yo me aferraba para pensar que no necesitaba hacer deporte. Pero no es así. Mi cambio viene a raíz de todo lo dicho anteriormente, a pesar de estar en mi peso y no tener ningún tipo de problema estoy en muy baja forma. Lo noto por ejemplo cuando voy a sacar al perro. Si los últimos metros de camino a casa los intento hacer corriendo, jugando con él, se me hace casi imposible. Rápidamente me asfixio y tengo que dejar de correr. Además, me noto como sin fuerzas, decaída, fatigada, sin energía. Y si ahora, sin ningún tipo de problema, estoy así... cómo estaré dentro de unos años si sigo con esta costumbre de no mover el cuerpo?
Dicen que el deporte es vida, y yo quiero vivir muchos años de la mejor forma posible.
Como algunas ya habréis leído en otras ocasiones, llevo con mi pareja 9 años y medio. Desde que lo conozco siempre ha sido una persona unida al deporte. Con los años, incluso lo ha ido acentuando. No penséis que es un obseso, solo un poco cabezón jajaja. Es broma, más bien es una persona con una fuerza de voluntad extraordinaria, que quiere seguir mejorando día a día. Va al gimnasio 5 veces en semana (sin tomar suplementos, ni otras sustancias), juega a fútbol casi a diario y varios días en semana sale a correr. El famoso running que se ha puesto tan de moda!
Él debería haber sido y ahora será un apoyo enorme a mi favor. Pero no penséis que esto acaba aquí, a pesar de poder hacer ejercicio sin problemas debido a mi edad, peso y salud, y de tener un novio muy deportista el cuál me puede ayudar en todo, tengo un montón de aparatos en mi casa que puedo utilizar!! Gratis y sin tener que desplazarme a ninguna parte. Para matarme verdad??
Adquirí una elíptica hace unos años que la pobre ha estado de perchero de abrigos y bolsos, tengo un par de pesas de un kilito, una cinta de correr de las chulas con contador y todo, una máquina de esas que simulan que subes escalones (de mis padres), y mi última adquisición una bola de pilates (tipo Miley Cirus jajaja) para hacer los ejercicios que tanto echo de menos. Ah!!! Y como joya de la corona una zapatillas Nike preciosas que me regaló mi novio. Ahí estarán las pobres, en la caja esperando a que las use. Pero claro, para qué me servía tener todo esto si me faltaba lo más importante, las ganas!!!
Además, para terminar de rematar, vivo en una casa no en un piso. Tengo sitios cercanos para hacer deporte sin problemas y tengo mi propio patio (más bien de mis padres jaja) para salir a correr en la cinta o incluso hacer pilates con el calorcito del sol. Dicho todo esto, es que no tengo perdón y mucho menos excusa!!
Qué quiere decir todo esto? Que todo está en la cabeza, en la puñetera cabezota. Si no tenéis ganas, o si os hacéis creer que no es necesario o que no sois capaces, jamás lo haréis. Hay que querer, querer de verdad y plantearse una serie de metas. He aprendido que esas metas deben de ser cercanas y accesibles. Que si nos proponemos cosas extraordinarias en corto plazo o sin haber tenido una práctica anterior, seguramente fallaremos. Nos daremos con una pared, pensaremos que somos incapaces y no volveremos a intentarlo.
Yo he decidido empezar el año con un pequeño reto, para luego continuar con muchos más. Este reto ya está en su día número 21 y no puedo estar más contenta. Por lo bien y rápido que ha respondido mi cuerpo y por las ganas que tengo de seguir con más. Cuándo acabe el mes os contaré en qué ha consistido y qué cambios he notado, la mejor de todas ha sido el cambio de chip negativo. Así que solo me queda deciros...
Que los cambios no se consiguen desde el sofá
Que uno no se ahoga por caerse al agua, sino por no salir de ella
Porque imposible no es un hecho, sino una actitud
Porque puedes hacer cosas que jamás habrías imaginado
Porque los límites son los que nosotros mismos nos imponemos
Porque siempre hay tiempo si se quiere. Y el que quiere siempre siempre siempre puede
Porque hacer deporte no es solo una cuestión estética. Te hace sentir mejor en todos los aspectos. Hace que tu autoestima se eleve. Y si estamos bien con nosotros mismos, qué más da lo que el mundo diga? La felicidad está dentro de nosotros
Miles de besos y espero que empecéis
el año con un montón de ganas para que así se
cumplan todos vuestros sueños